El equilibrio es algo difícil de lograr, y paso por escéptico, que me creo pocas cosas de la gente, que me hago muchas preguntas. El pueblo tiene razón. No me pregunto qué es la verdad, comprendo que cada uno pueda tener su verdad. Siempre me ha parecido un arte lo del small talk. Me quedo perplejo cuando oigo a alguna o alguno practicarlo y sacarle partido. Los días, las horas, están llenos de small talk. Muchas veces he pensado que nadie me enseñó. Me he dado cuenta cuando ya no valía la pena invertir en ese arte.
En los medios hispanos, los de hoy, la lucha es dura por conseguir el balón de oro a la mezquindad, inexactitud, tendencias tendenciosas, falta de rigurosidad, uso incorrecto del idioma de Cervantes o de otro que exploren, compiten con la tele que no veo y supongo que la radio que no oigo, pero hay dos a la cabeza As y Marca. Me he acordado del fundador de Marca, gente conocida de casa que también fundó El Caso. Mi padre sabía de los asuntos de El Caso, conocía a sus responsables y sentenciaba: casi todo es mentira. Eso si vendían mucho y te asustaban en los kioskos en busca de El Capitán Trueno, que burlaba la censura franquista con su "Santiago y cierra España" y se iba al norte de Europa en busca de una reina rubia. ¿En qué hablarían?. A sangre y fuego es de 1956 yo empecé un pelín después. Así empezó todo.




