La historia de Peter Pan dicen que no es verdad. Mi primera vez en Disneyland Orlando fue en 1979, entonces te daban cuatro tipo de tickets, diferentes colores, según atracciones. Mi primera elección fue el vuelo de Peter Pan, larga cola, luego todo muy rápido como otras cosas. Entonces descubrí Los Piratas del Caribe y fue como un flechazo. Corsario y niño, de ahí mis visitas al psiquiatra.
Tengo mis debilidades, pocas, tantas como jugadores que me han hecho levantarme del asiento en Chamartín, pocos, sin dar nombres . No voy a hablar de mis puntos flacos si diré que los niños son uno de ellos, esas personitas que son inocentes. Cuando dejan de serlo cambio normalmente con pena mi valoración, son mayores. Hasta tengo una anécdota de una francesa en mis años mozos, que se fijo en mí cuando iba de presunto hippy por la vida. Me dijo que lo hizo porque jugaba con dos mellizas en la playa que no se atrevían a nadar. No he sabido explotar esa virtud.¿Por qué no seremos siempre niños?
Me gustan los documentales sobre leones, sobre todo leones y leonas claro. El otro día vi uno del rinoceronte blanco que se encuentra en extinción. Dos hembras solitarias, sin crías, precisan bebés rino. La acción en África. Me pregunto si es o no una mascota, como el toro de lidia, qué le pregunten a Morante o a Roca. Muchas veces yo me he preguntado si algunos humanos son animales de compañía o no, vaya usted a saber. Se lo diré a mi psiquiatra.
Es bueno eso de la fusión de Podemos y Más con resultado No Podemos-Más . El himno debería ser la canción Todos podemos más y más y mucho más.





