El Sardinero, bonito nombre. Salimos en medio de un ambiente donde todos quieren ganarnos, donde los horarios perjudican sin necesidad, donde el VAR más que el de campo, representa una amenaza , esa es la tendencia por no someterte. Lo bueno es que pase lo que pase daremos una alegría a los madridistas de Santander que hay muchos o a los demás del resto del planeta. Somos un fenómeno global.
Dos cambios. El Madrid sale con ganas o mostrando ganas. Después de ocasiones sin acierto llega un penalty de esos que muchas veces no le pitan, menos penalty que muchos no pitados que no significa que el defensa no fuese a interrumpir la progresión del delantero, sorpresa. Marca Mbappé. Y sigue jugando el equipo, un gran pase de Güler permite al cinco inglés quedarse sólo, resuelve con su clase. El Racing con ímpetu, apoyo del público, sin peligro. Diomande mete un buen gol, con buenas oportunidades antes y después. Encima se les va Mantilla lesionado, símbolo de su espíritu. Cuando vas al descanso 0-3 sin que te creen problemas el análisis casi sobra o hay que tratar de hacerlo, como siempre en su justa medida sin exagerar que lo dejamos para el Marca, As o los de la radio, al fin y al cabo son expertos profesionales.
Rafael no te crezcas, disfruta.
Al inicio de la segunda parte el local lo intenta por razones obvias, sin peligro. Hay respuesta en forma de oportunidades fallidas sin que el portero del Racing se luzca. Una cosa curiosa es que Huijsen no parece tan inseguro hoy, ni Cucu tan malo, ni Trent perdido, ni Konaté lento, como ocurre cuando un equipo no lo es. El tiempo transcurre pensando en otras cosas o como los árbitros se complican, como el respetable siempre pide, como se repite la historia.







