Don Quijote perdió la razón leyendo novelas de caballería, con permiso de Amenábar, no leyendo los medios de comunicación ni las encuestas. En realidad el caballero de la triste figura y su escudero, con los pies en el suelo, pero montado en un asno, parece que no frecuentaron mucho las saunas ni los puticlubs de carretera, más bien olían a ajo, excelente de Las Pedroñeras, los pobrecitos andaban escasos de agua y muchos semejantes olían igual, que siempre ayuda. No sabían nada de la ciencia de las encestas.
El CIS de Tezanos, da diez puntos al PSOE de ventaja, ya no se ni lo que dice cuando publica encuestas. Si he visto una foto de Sánchez, Díaz y Belarra, falta Bolaños o el gigante de Exteriores negociando sobre Gibraltar, es como la familia Monster vesión manchega, sin ofender a los paisanos de don Alonso Quijano , Quijada o Quesada, otra vez con permiso de Amenábar. no de Almodóvar.
Sueño mucho, tengo pesadillas , creo que siempre son lo mismo pero no me acuerdo.
Una vez, cercana, soñé que tenía que cocinar para Sánchez, Simeone, X. Hernández y Rodríguez Z. luego llegaban Koldo y Ábalos, para animar, creo alguno del Madrid pero muy callados estos. Al final se presentaban Iglesias y Sra. Todos ponían fatal el arroz que hice, yo me había esforzado, incluso había comprado una cocina de gas nueva con fuegos magníficos. Varios me acusaban de falta de sal o arroz un poco duro o ausencia de gracia. Para colmo Casillas y Piqué venían. a buscar a Hernández y se ponían a largar de Mou mientras bebían mi Pacharán más de mil años. Horrible.
La Sra de Iglesias nos ponía a todos firmes, sobre todo a mi por machista y yo abandonaba mi vivienda perseguido por la Guardia Civil. Me acusaban de haberme cargado a la cúpula nacional de la política y el fútbol auténtico, además de no saber hacer el arroz, un guardia de la pareja de la Benemérita era valenciano, y de feminista oculto por haber indultado a I. Montero que me atizaba con una escoba. El juez, Garzón para más señas, me condenaba a asistir al Metropolitano el resto de mis días junto a Tebas e Irene Montero. Cuando me iba a pegar un tiro con una escopeta de caza de Gil y Gil (de los dos) ante la mirada de Imperioso...me desperté sudando. Mi amigo Carlos, de blanco, me aclaraba, aquí son de nuestro equipo.








