21 de octubre, Trafalgar. No se trata de celebrar derrotas, nunca, si recordar comportamientos nobles enfrentados a una situación, no buscada, con altas probabilidades de morir en combate. Nombres de buques de guerra, men of war que dicen esos ingleses en inglés, nombres de marinos de gran dignidad, ese ejemplo es el que recuerdo. En cierto modo lo hago yendo a Chamartín, contra el Leipzig, allí perdió una gran batalla Napoleón. Ayer el alemán del FCB se reservó algo pensando en el domingo, está claro lo que cree más posible, ahora. Mou usará sus huestes y a Vini que no se yo., pero tiene mucho descanso programado.
Mi amigo Rafael se lo confirmo tiene motivos de preocupación para el domingo. Mi compañero de asiento estuvo en Roma, dice que fue horrible, con más espacio entre líneas todavía. Lo de Chamartín no es una batalla después de otra es hacer lo que se puede. En este caso RB Leipzig,
Salen tres zurdos en el centro del campo se supone que para ganar y reservar fuerzas, probar a todos. Hay dos, toda la banda izquierda que son los que más errores cometen por diferentes motivos, uno que esta sancionado y despistado el otro porque se complica la vida demasiado, o aprende o se va a Ferrol. Fede en la derecha es lo contrario . Veo al equipo partido como casi siempre con Camavinga correcto y Bernardo. El central izquierdo no aprende tampoco. El caso es que errores defensivos se compensan con dos grandes acciones de Courtois. En la segunda mitad casi me duermo. Al final 4-1, excelente gol de Diomande, el de Mbappé y los puntos nuestros pero hacen lo que pueden, supongo.













