Diagnóstico.
Parece que ser ministro de Exteriores es sencillo o ser diplomático o hablar, pero no lo es. Bueno ahora en España hay más mujeres que hombres, sin meterme en el árido problema de las orientaciones, y todo irá a mejor. Oigo una entrevista del M Exteriores de Irán, no dice nada ¿Qué va a decir? . No creo que haya nadie con dos dedos de frente que quiera una guerra con Persia menos en Persia, en el territorio quiero decir. Ya no se lo que esto significa, porque los mismos expertos europeos empiezan a hablar del alcance de los misiles iranies como si fuesen a atacar a la vieja y civilizada Europa, pero entonces ¿ entre quienes es esa hipotética guerra?. Aquí el meollo es que las autoridades de Irán quieren armamento nuclear y no verían con malos ojos hacer desaparecer a Israel, si eso es posible. El resto como decía el tío Gilito: ¡bah, paparruchas!. Me repito como Gilito.
Sánchez, presidente, elegido por independentistas, nos ha confirmado que no padece ninguna enfermedad cardiovascular y que si fuese así no habría ningún problema. Es un hombre de gran sabiduría y nobles sentimientos. Aunque creo que dependería del disagnóstico. Nos pasa con Mabappé, su diagnóstico, a los del Madrid y al resto sus enemigos, que si no puede jugar pues es un problema o una ventaja, y no está el horno para bollos . Nos alegramos por el rpesidente, que tipo nefasto. Fortísimo abrazo.
No se fácil el diagnóstico de España, ni el de ningún país, ni el de Holanda que me parece el menos incoherente. Bueno ni esa UE, que menos mal que existe pero que no es eso que decía aquel. De la situación en España no sólo es culpable y responsable Sánchez, Rodriguez Z. todos los presidentes anteriores, la gran mayoría de los políticos , el lucero del alba...yo también lo soy y me siento culpable. Me repito demasiado y eso ya es culpabilidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario