No me malinterpreten no quiero compararme, Anthony Fauci pone unas caras al oir a Trump que no son nada comparadas con las mías cuando oigo las "noticias". No se crean que aunque no vea la maldita la televisión no estoy desinformado, lo trato de evitar, más confieso mi desinformación, soy víctima. Buceo en diarios extranjeros, los más "reconocidos" por los profesionales que se les llena la boca al citarlos, ya saben cuales son NY, D.C., Paris, Londres. También varios nacionales, incluida La Vanguardia. Todos tienen una tendencia, los más imparciales también exhiben su plumero que suele ser de cortina de humo ante los errores de una opción que han defendido. Por poner un ejemplo del NYT o Washington Post, los peliculeros, los de Hollywood, no tragan a Trump, comprensible porque es infumable, pero votado. Pasaban muchas cosas de anteriores presidentes o candidatos, sin ir muy lejos como Hilary Clinton, tan infumables aunque con estilos diferentes. Aquí en España todo suena más radicalizado, ahora hay un gobierno antinatura del PSOE con partidos que van en contra del Estado y Constitución que prometen defender; no se puede ocultar, están para cargarse lo que han prometido como los independentistas, UP u otras variantes. Si se afirma esto que he dicho parece que se es partidario del PP, Cs (lo que quede) o VOX, cuando en lo que se puede coincidir es en defender la Constitución/Reglas de juego como el PSOE, PP, Cs o VOX hacen teóricamente, todos deben hacerlo. Esto no pasa tanto en ese extranjero tan civilizado que ponemos de modelo, cuando interesa. Si hablas de alguien, ejemplo la señora Ayuso, aqui piensan que eres del PP. Yo creo que el señor Almeida se defiende bastante bien y la señora Ayuso no se explica y sin embargo se ha producido una escabechina contra ella (menos mal que es mujer), no fuese que el hospital de Ifema se convirtiese en un símbolo. No he encontrado a nadie, independiente, de cierto prestigio, que opine sobre las ruedas de prensa del presidente del gobierno, "patrotismo colectivo" penúltima perla, nivel bajísimo ( en realidad cualquiera que sale representando a Moncloa). No las aceptarían ni el Times ni el Post, eso lo afirmo sin dudar, y mirá que me gusta dudar.
domingo, 10 de mayo de 2020
sábado, 9 de mayo de 2020
Victoria, nombre de mujer.
El libro que leo ahora se
llama "The pursuit of victory", es decir una búsqueda, persecución,
caza, seguramente es un título que dejó al autor y editorial tan
contentos. Es un libro de un británico Roger Knight, profesor historiador, despierta la
suspicacia de un amigo que siempre, por principio, pone lo que viene de
los historiadores de las islas en un sano entredicho. No le falta razón porque son bastante hijos de su inocente madre, hay que andarse con cuidado, les cuesta mucho ser imparciales, aunque presuman de ello, el dominio de su lengua les permite encontrar palabras, expresiones no desfavorables a sus propósitos. Lo que me ha hecho reflexionar no es si lo que cuenta se aproxima a la verdad o cuanto, hasta las cartas, partes de guerra, informes, documentos aportados pueden no ser parciales, sino ese afán por la victoria. Su especialidad es el siglo XVIII que me atrae como cualquier otro, aunque en un cierto aspecto me atrae mucho, el agua era más azul, ahí se jugaba el futuro. El título habla de una búsqueda y una victoria, es esto lo que me atrae. Si de pronto te fijas la victoria como objetivo significa que vences en una competición o en una lucha, supongo que si compites es por ganar. Al mismo tiempo, fruto del confinamiento o las elucubraciones filosóficas me ha dado por pensar que eso de perseguir la victoria no es muy cristiano, digamos versión católica, que Cristo nunca hablo de eso, de perseguir la victoria, excepto del mal que acecha. A lo mejor a los hispanos nos ha lastrado esa interferencia, siempre acompañados del clérigo que fiscalizase nuestras conquistas o relaciones con los nativos. En el libro salen clérigos, practican sus oficios, no se inmiscuyen con las decisiones sobre la victoria que se persigue.
viernes, 8 de mayo de 2020
Sin hacer ruido.
No me gusta entrar en esas discusiones tan interesantes sobre sexos, quién es más listo, quién gana o pierde, domina el mundo. El entorno, pintado como terrible, de la sabana africana lo entiendo, las manadas de leones son un libro abierto de sabiduría, sentido común, coherencia, los humanos no tanto. Hoy voy a hablar de mujeres. No precisamente de las del gobierno, que no desmerecen del petardeo general que nos inspiran los hombres, ellas que chillan, vocean, repiten mucho, argumentan menos, la mayoría son demagógicas, antiguas, aceleradas. No voy a hablar de cuotas. voy a hablar de dos, digamos que normales, cotidianas, mujeres de esta España, estos tiempos. casadas con hijos, nietos ya, activas, que tienen algo que los hombres no poseemos. Una con una salud realmente a prueba de bombas que nos dejará a todos enterrados en la próxima versión del covid-19. Nunca para. La voy a llamar Lourdes, afrancesado, que es un nombre que siempre me recuerda al pirineo francés, a esa gruta donde algo ocurrió, no muy español el orígen, aunque ella lo es en carácter y costumbres. Nunca la he visto descansar ni pararse, siempre tiene que hacer algo, en movimiento, como los tiburones que hasta duermen balanceados por la corrientes para que sus branquias continúen funcionando. No piensa demasiado en si misma. Es curioso porque ese estar pendiente de las cosas, necesidades de los demás, su entorno familiar lo primero, hace que se inmunice contra el egoísmo desplegada en un sin fin de necesidades. Seguramente es como si se quedase inmunizada contra cualquier tipo de virus que no son células vivas sino comportamientos o actitudes de sus colegas humanos. Hay otra mujer de nombre ficticio, también afrancesado, Aline, como la canción de Cristophe, fallecido "J'avais dessiné sur le sable...", de playas ibicencas, cuando triunfaban los franceses en escala en HiFi. Se dedica incansable a que los demás estén mejor, vivan mejor, sufran un poco menos, sin hablar, atenta, entregada, siempre en busca de una solución que no es para su bienestar, sino el de los demás. Hay que quitarse con justicia el sombrero, ser un caballero, reconocer que no es de sexos la cuestión sino de ser o no ser.
jueves, 7 de mayo de 2020
Ali Bombo.
"En algún lugar del mapa de la América Latina,... puede ser que de muy lejos...puede ser que de la China...puede ser que de Katanga, o del Tibet...o del Congo...", lo cantaban Enrique y Ana, lo he sufrido, aprendido de memoria. "Lo cierto de esta historia es... que han visto un Ali Bombo..."
Otras cosas reales nos han llegado de lejanos lugares, coronavirus, productos, enseres , Nike, filosofía. Algunas citas, se le atribuyen a Lao-Tzu o a su taoísmo, muchas frases que enmarcó o enmarcaron, vienen de China, ya saben igual que el covid-19. Es un filósofo, interesante, de un momento en los humanos donde en Grecia florecían personajes que dedicaban su tiempo a pensar y pensar bien, no eran dioses, simplemente usaban su cerebro dignamente, aunque se equivocasen. Hay un principio suyo, de Lao, que indica algo así: “Los que saben no hablan; los que hablan no saben”.
No me atrevería a aplicarlo a la situación actual en España ni a todo lo que se dice en medios, whatsapp o redes, de hecho voy a borrar lo que escribo como si fuese Misión Imposible, ya que no quiero formar parte de un club que admite gente como yo, que decía un marxista llamado Groucho.
Lo curioso es que no andamos por el siglo IV A.C. sino que pululamos en la era
de la información, porque decir que es la era de la desinformación sería una boutade indigna de mis maestros. Hay quién le daria una vuelta de tuerca en estos tiempos: Los que hablan están informados, algunos de
ellos conocen, ninguno sabe. Los que saben no están informados, algunos
de ellos conocen, ninguno habla.
Quizá eso sea riguroso porque si los que hablan están desinformados o pretenden desinformar es muy mal asunto en cualquier caso, no digamos si de los informados algunos conocen y ninguno sabe. Quizá es una versión cínica de este mundo que hemos creado entre todos. La parte informante de la primera parte.
miércoles, 6 de mayo de 2020
Boticario.
Buen paseo tempranito, las obras de Chamartín avanzan a buen ritmo, no se si volverá el fútbol ni si podremos contar con un equipo más competitivo, ese estadio mejorará seguro. Mi barrio sin balón, restaurantes o colegios es tranquilo como ese mar del satélite Luna donde el Apolo XI sentó sus reales posaderas. En las horas autorizadas para ejercitarme al aire libre, conforme a mi edad y condición, me he topado con el responsable de la farmacia de cerca de casa, el boticario, no nos veíamos de antes de la Fase -1 del confinamiento. Tiene nombre y apellido de personaje de tebeo español de la posguerra, no daré más pistas. De las típicas preguntas sobre la salud, espíritu, situación, en medio de la acera, manteniendo la distancia reglamentaria, pasamos al meollo. Se explayó a gusto sobre la situación un tanto caótica desde el punto de vista de su profesión y conocimientos. Es un hombre educado que como Rafa Nadal no se sabe si es de derechas o de izquierdas, él argumenta que las cosas hay que hacerlas bien. En su coqueta farmacia, de zona apreciada en Madrid, no hay mascarillas, ni guantes ni termómetros. Repasa la cantidad de desinformación, de su especialidad, que se distribuye que engaña, confunde o no sirve para nada. Piensa que deberían hacerle la prueba de covid-19, porque se considera en primera línea, pero no la PCR, que no tiene mucho sentido a estas alturas sino la de anticuerpos. Uso un lenguaje, digamos rayando en lo medio fino para no utilizar los desbarres, tacos o improperios que osó pronunciar fruto de la frustración, dolor, que le producen esa especie de mitines diarios que se llaman ruedas de prensa, junto a los muertos. No revelaré su nombre ni edad ni condición sexual, es un ciudadano español. Luego en la Carrera de San Jerónimo no se sabe bien de qué se habla.
martes, 5 de mayo de 2020
Conjura de dos catedrales
"Hemos descubierto que estamos gobernados por idiotas" Raúl del Pozo, artículo de El Mundo, 5 de mayo de 2020, un columnista diario en su tercera edad, revolucionario joven, prestigioso, se confiesa ateo, escritor, novelista. Varias veces estuve junto a a él en el palco de Chamartín. Creo que no tiene miedo, vivimos rodeados de miedo. Me ha recordado el último episodio de la segunda temporada de The West Wing, "Dos catedrales". Intensos minutos. El presidente, que nunca habrá en la casa Blanca, ha ocultado su escleroris múltiple, ya se sospecha por sus rivales, debe decírselo al pueblo americano, tiene miedo, no es él. Al mismo tiempo su veterana secretaria personal, amiga, hermana mayor, muy honrada, sagaz, honesta en exceso, muere en un accidente al recoger el primer coche nuevo de su vida. Un conductor borracho es el cuplabe, sale ileso. No es época de tormenta tropicales, pero hay una sobre Washington D.C. Después del oficio religioso en la catedral Nacional pide quedarse solo dentro del templo. Enciende un cigarrillo, desafiante, se enfrenta a Dios en latín, es católico como su madre, su autoritario padre es protestante. Echa la culpa a su Dios de todo, le comunica que no se presentará a la reelección, que se busque a otro aunque le presenta sus logros. Recuerda a su amiga fallecida como le ayudó siempre con la verdad. Al final pierde el miedo vuelve a ser el mismo.
Como dice alguien a mi lado estos de The West Wing son listos, cultos, educados, además witty (traducido, con perdón, por rápido e inventivo humor verbal), como corresponde a los colaboradores directos de un presidente tan poderoso, con tantas responsabilidades. Me acordé del señor del Pozo, no fuese a ser que tuviese razón.
Como dice alguien a mi lado estos de The West Wing son listos, cultos, educados, además witty (traducido, con perdón, por rápido e inventivo humor verbal), como corresponde a los colaboradores directos de un presidente tan poderoso, con tantas responsabilidades. Me acordé del señor del Pozo, no fuese a ser que tuviese razón.
lunes, 4 de mayo de 2020
Predicciones.
Debería escribir de aquello que sé, que conozco, entonces no escribiría de nada, no haría caso a mi psiquiatra que es amigo y nunca me ha hecho un psicoanálisis porque dice que no me hace falta, bueno tampoco me cobra. No soy calculador por eso siempre me equivoco, no como el gobierno con sus cálculos o los aspirantes a gobierno con los suyos. Ya empiezan las encuestas ante la crisis covid-19, la económica en el meollo del asunto, el pueblo va variando, aunque no demasiado. Lo curioso es que los de UP. ellas y ellas, votan los mismos, con una mezcla de ideas claras, cerrazón, hartez, resentimiento, venganza y maldad bolivariana.
Hay cosas que son difíciles de predecir. ¿Quién saldrá?
Leí que miles y miles de satéĺites se han agotado desde que empezó la carrera del espacio, todos han vuelto destrozados a la Tierra, el planeta maltratado, ninguno ha hecho daño a nadie, no como el coronavirus. Dice el señor Rosell, en un programa que no he visto, que a lo mejor le procesaron por ser catalán, presi del FC Barcelona o fichar a Neymar tan barato sin soltar pasta como los tontos del fútbol, el Madrid. Me han contado que Évole, el público que ha visto la entrevista, se queda con los dedos de los pies abiertos cuando oyen la versión política de su independentismo, un genio, catalán como Escobator, versión José Mota de Terminator, "que es robot, pero español". Sigo en el mundo del fútbol, el Athletic y la Real, tan vascos ellos, independentistas, herederos del santo patrón don Sabino, hombre equilibrado sin prejuicios, justo-iluminado, llegan al acuerdo de jugar la final Copa del Rey de todos con público, todos vascos para que no se contagien, porrque el ADN pesa mucho en esto del corona. Y así otra y otra, Quevedo, Valle, Sancho, Larra ¿dónde estais?
domingo, 3 de mayo de 2020
Un hermoso día de primavera.
Domingo, tres de mayo de 2020, salgo a la calle, autorizado, a las 8.15 a.m. Ya hay gente como yo, temprano para un festivo. Se observa una gran actividad en mi barrio de Madrid. hemos comenzado la fase...que sea, de la desescalada, como en la Guerra Fría sin James Bond ni Pacto de Varsovia. Hemos descubierto esa nueva palabrita porque antes hubo una escalada por la crisis del covid-19, que ha producido miles de muertos y siguen muriendo ciudadanos, aunque menos cada día que pasa. Confieso que me he movido a buen ritmo, no me había duchado, si había desayunado, un poco guarro para mi madre, a la cual pido disculpas, después del ejercicio si he pasado por la manguera. Confieso que he aprovechado para comprar pan en otra panadería más alejada y croissants que no están tan buenos como los de Francia. Confieso que muchos otros llevaban mejor ritmo que yo, he apurado al máximo el toque de queda, aunque tengo una segunda oportunidad vespertina de 8 a 11 p.m. Qué buenos son (quienes corresponda) que nos llevan de excursión. Confieso que quería continuar leyendo "The pursuit of victory" que lei una vez cuando salió. Habla de la segunda mitad del siglo XVIII, otros tiempos otra gente otras costumbres. Va a llegar la guerra de la revolución en US, la revolución francesa y Napoleón, mientras hay muchas expediciones navales (con uve porque no se trata de cultivar nabos, cultivo que tiene todo mi respeto), hay que proteger el comercio propio, al Ártico, Indias orientales, golfo Pérsico, Indias occidentales, Báltico, Quebec, CentroAmérica y muchas enfermedades, sobre todo en los climas tropicales, malaria, difteria, paludismo, escorbuto. Tanto que al llevar unos meses el 50% del personal había caído en las zonas mas hostiles, al final quedaba un 30%, muchos con secuelas de por vida. Las caras de los que galopaban por La Castellana eran de gente contenta, ellos y ellas, con toda una vida por delante. Los protagonistas de mi lectura, si volvían vivos, la mayoría pasaban por un balneario.
sábado, 2 de mayo de 2020
Desescalando que es gerundio (L día encierro)
Recordaba una vieja canción: "A veces pienso que tengo suerte...a mi también me mueve el dinero y la vanidad...un suspiro de libertad...el hambre de conocer...abrir un libro...esclavizando tus sentimientos a la razón..."
"Que no soy, yo que aún no soy yo", cantaba Joan Baptista Humet, ya fallecido, valenciano de cuna, catalán de lengua, idioma doble, compañero de JM Serrat. A lo mejor, últimamente, nos habíamos olvidado de ser nosotros e individuos al mismo tiempo.
El caso, se me está ocurriendo, es que ahora que empieza la desescalada, un poco descontrolada, precipitada, confusa, al menos para Madrid..., a lo mejor echamos de menos eso de estar confinados. Quizá estar a solas con uno mismo un rato no sea tan malo. Quizá lo de no ver a tanta gente que tenemos que ver no sea tan negativo. Quizá ver una película, a ser posible buena, en lugar de las "noticias" sea productivo. Quizá hablar con los que debemos hablar sea interesante. Quizá lo de dedicarse a leer, pensar, estudiar, si es que lo hacemos, no sea un castigo. Quizá sea bueno no contaminar tanto, ni ensuciar, o engañar, un rato, a los ilusos animales que piensan que el hombre (y las mujeres de UP) han abandonado el planeta Tierra a su suerte. Quizá sea bueno sentarse juntos a la mesa, comer en casa, hablar. Besucones, somos muy besucones, ejercitar el codo.
Quizá sea bueno escuchar música. Ya lo decía el príncipe Gitano, en paz descanse, en su inglés, sólo para muy hispánicos, "in the Gettho", lo que ocurre es que no se le entendía mucho, tampoco en "La vie en rose", en francés, pero es que tenía dos cojones. No si al final voy a echar de menos esto del coronavirus.
viernes, 1 de mayo de 2020
Nadie tiene el monopolio de la razón (XLIX día encierro)
Todos somos sufridores de los medios de comunicación, de los whatsapps, tan bien intencionados, tan ingeniosos la mayoría. Ese boca a boca moderno, es resumen eterno de todo lo que nos dicen Seguramente todo el mundo tienen razón, aunque esto suena a imposible. Hoy dos de mayo, aquello inmortalizado por Goya o ¿cómo sería en whatsapp?
Desconcierto, desacuerdo en España, la de todos. Hemos sufrido de casi todo en nuestra Historia, ahora tenemos dos problemas muy graves, el independentismo de algunos y las perspectivas económicas, PIB, Deuda, Paro, tiempo.
Desconcierto, desacuerdo en España, la de todos. Hemos sufrido de casi todo en nuestra Historia, ahora tenemos dos problemas muy graves, el independentismo de algunos y las perspectivas económicas, PIB, Deuda, Paro, tiempo.
No se observa mucho equilibrio, si intencionalidad en uno u otro sentido. Al menos aquí parece que todo se resume en una cuestión de rojos o fascistas, UP o VOX, PSOE con sus socios o PP, de las dos Españas o de lo de siempre. El gobierno podría haber sido del PSOE-Cs, Sánchez-Rivera, sin UP ni independentistas, si esos dos partidos hubiesen llegado a un acuerdo en su momento, no hace tanto ¿Cómo funcionarían?
Surge un hombre científico, consagrado a las epidemias, español, que trabaja fuera, Harvard, equilibrado, afirma que Corea del Sur y Singapore habían aprendido de anteriores virus, que los conocimientos sobre el virus/medicamentos/tratamientos son limitados en esta fase de aprendizaje, que no estábamos preparados, que otro gobierno en España no lo hubiese hecho diferente, que no se han escuchado los avisos a tiempo, que se han cometido errores, que volverán otros virus pronto, que en el fondo ha habido suerte. Puede ser justa apreciación.
También se puede argumentar que no hay buenas sensaciones, que la información disponible es confusa, que las autoridades autonómicas (por unas u otras razones) se oponen a muchas decisiones que aceptan con pesadez, como una digestión complicada, que no ha habido gestiones eficaces en múltiples facetas como tests/protección sanitarios, que internacionalmente no pintamos demasiado, que nuestros amigos pintan menos, que no se explican bien las decisiones.
No se puede negar sensación de descontrol, falta de cooperación entre partidos, un futuro económico/social como yo no he conocido en mi tiempo.
No se puede negar sensación de descontrol, falta de cooperación entre partidos, un futuro económico/social como yo no he conocido en mi tiempo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
