miércoles, 20 de mayo de 2020

La línea recta.

La línea recta es la distancia más corta entre dos puntos, la loxodrómica es una línea recta en una proyección Mercator. No es eso de lo que hablamos. Una ministra del gobierno de España, vicepresidenta, ex de Cultura, ha descubierto la línea recta entre las históricas ciudades de New York, Teherán, Beijing y Madrid, tres alrededor de los 40 grados norte y la capital de Irán sobre 35. Es un descubrimiento suyo reciente, probablemente no el único, ya que sigue hablando de Peking como capital de China. Que verbo, que clase, naturalidad, señorio, que envidia me produce. La latitud, palabra nunca utilizada por la docta señora, es la distancia entre dos puntos de la Tierra medida sobre el meridiano del lugar, desde el Ecuador. La Tierra, pobrecita, es un geoide, un planeta alrededor del sol, un lugar donde existen ministros que usan un lenguaje peculiar para hablar del covid-19. Ha encontrado una manera, mezclada con la climatología de justificar los contagios en esas capitales históricas. Puede que si profundizase en cronómetros marinos, usos horarios, llegaría a justificar el retraso en tomar medidas, anular reuniones masivas, partidos de fútbol o manifestaciones imprescindibles, a través de un artefacto preciso en una suspensión Cardan.
Aquellos que navegaron por mar y aire, muertos o vivos se estremecen, desorientados, los dedos de los pies de par en par. Otra ministra, compañera erudita de la anterior, también vice (es que tenemos muchos) nos ha aclarado que Portugal está al Oeste, los grandes navegantes portugueses se han quedado tranquilos. Este gobierno, sabe mucho, mira poco a la mar. ¿Para que creerán que sirve?

martes, 19 de mayo de 2020

¿Quienes son ?

Me he cruzado con una persona, un humano de esos que conoces, pero no conoces, un vecino, un ciudadano, nos saludamos sin toques, con mascarilla. Todo en medio de mi horario, fase 0,5 sin alcohol, dentro de la legalidad vigente. Mi interlocutor, cosecha de 1941, lucía vigoroso, rejuvenecido, estaba al límite del reglamento, como su equipo cuando juega, llevaba una bolsa de compra vacía, sin pan ni periódico. No me dejó meter baza. Comenzamos un protocolario intercambio de preguntas rituales sobre el estado familiar, condiciones y bajas. Una vez cumplido el breve intercambio de noticias que ahí quedan como las partículas del covid-19, pasó a exponer su punto de vista.
-Esto es un desastre. A ver como salimos.¿ Has visto qué ministros, qué ruedas de prensa, cómo hablan? Es todo propaganda. Sólo pasa en España. Si hubiese ocurrido con otro partido en el gobierno la calle esta ya tomada. Son todos unos inútiles. Lo del presidente ya se sabía, peor que Zapatero, que ya es decir. Son unos inconscientes o muy conscientes de lo que hacen. No responden a ninguna pregunta. Parece que no son responsables de ninguna decisión, que no se equivocan, le echan la culpa al primero que pasa o ha pasado. ¿A ti no te mandan por whatsapp toda la porquería que hay con las residencias, sanitarios, médicos, mascarillas ? ...
En eso momento se quitó la mascarilla, se encendió un pitillo con una rapidez digna de Usain Bolt y continuó, me pillo desprevenido. Prosiguió.
- La tele no se puede ver. Las caceroladas son necesarias. ¿Y el CIS?  No tienen ni idea, han aumentado los cargos a dedo para aprovecharse sin pudor. Y está ese Iglesias que ahora habla cómo si no hubiese hecho nunca nada, pidiendo calma, comprensión, sentido de estado. Si no dijese que es ateo pensaría que es como el padre Ángel, un sacerdote. No dice cuando se va a ir, su puesto lo dejará a los de 20 o 30 años, tan preparados como él. 
Oye, tú eres muy de fútbol, ¿ese Ferreras no será del Madrid?
Me quedé con la boca abierta, se había fumado su cigarrillo y corría camino de Galapagar.

lunes, 18 de mayo de 2020

Desahogo.

Daba tumbos en mi lucha existencial, lo cual hago continuamente porque casi todo me lo vuelvo a plantear. Un libro que leía, pag 478, casi al final, inglés, cerca del otoño de 1805, me hizo consultar otros y entré en crisis, por una mezcla de razones. Sobre todo con las opiniones de don Antonio de Escaño (no se cuantos españolitos saben quién viene siendo), mayor general de la Escuadra española en Trafalgar ..."el exigir del hombre más de lo que cabe en la naturaleza, o el querer que sea como desearía que fuese, y no como realmente es, figurándose un ente ideal, o un ente de razón, ha sido otro error muy capital y muy dominante en nuestra Marina"
Esto lo mezclé con whatsapp, desinformación actual, discursos de despedida reciente, comentarios caseros, ruedas de prensa, caceroladas, fases, y me vine abajo. Estuve tentado de llamar a algún amigo, pero me pareció indigno preocuparles con la que está cayendo y recordé que Julio Anguita había fallecido, como su hijo, sin que compartiesemos ideas políticas, sin quejarse. También Alfredo Pérez Rubalcaba, Alfonso Guerra (muy vivo y coleando) ahí está, y otros que creo compartían dignidad, sin dejar de ser de izquierdas o comunistas.¿ Por qué no se escucha a los que saben y no pretenden?
Leí lo que decía un amigo sobre Anguita:  "poseía unos fuertes valores heredados del espíritu militar de su familia, como "el honor, la importancia de la palabra dada, la lealtad, el cumplimiento de los acuerdos, la integridad, la hidalguía... Una impronta militar muy sobresaliente, no sólo por su abuelo y padre, sino también por una cultura política propia. Ése era su estilo de vida", asegura uno de sus amigos. En esa misma línea, Anguita veía la función pública como un deber y una obligación, es decir, "tenía una visión de la democracia muy a la griega: el que ejerce la función pública debe ser austero, transparente, coherente y debe tener plazo, o sea, no eternizarse en los cargos". 
Y así lo hizo, aseguran. Escaño estaría orgulloso.
Para colmo volvió a sonar Boccherini, por las calles de Madrid, me puse a llorar. Debe ser la primavera, el polen o escribir con música, me estoy ablandando.

domingo, 17 de mayo de 2020

Vendo el bombo.

Los alemanes no tienen problemas con la Bundesliga, un jugador español que juega allí nos lo dice sencillamente: "en Alemania no hay polémicas porque todo alemán puede hacerse la prueba del coronavirus". Creo que le falta añadir que son pruebas que además te dan cierto garantías, que funcionan, no lo que se cuece por aquí, pagues o no pagues. Por esto lares el problema lo tiene Manolo, el del Bombo, una institución a base de acompañar con su instrumento al equipo nacional. Manolo es manchego como don Alonso Quijano o Quijada, era propietario de un bar. No es muy mayor aunque ha cumplido los setenta, sufre problemas económicos como muchos españoles, su capital es su bar y su bombo. Supongo que ha disfrutado mucho con el bombo, aunque no se muy bien como se puede ver fútbol y darle al bombo tanto. Recuerdo un partido en Chamartin, ( he verificado la fecha 24 noviembre 1963), Real Madrid vs At de Madrid, estaba con mi padre donde a él más le gustaba tres filas detrás del entrenador Miguel Muñoz. Un aficionado rival iba con bombo, repetía aporreando sin piedad aquel bombo: "Bien Jayo bien" porque Martínez Jayo, central del Atlético, era su ídolo, o pariente, jugaba ese día. El primer tiempo empatábamos 1-1, gol de Mendoza primero y Di Stéfano, jugando mal, aplatanados por el sol otoñal. Mi padre salió de allí porque aquel señor iba a tragarse el bombo. Vimos el segundo tiempo en un banco verde a ras de césped junto a Muñoz ganamos 5-1 y el fútbol cambió para mi. A lo mejor una solución para lo de ahora sería poner un Manolo en cada campo, a puerta cerrada, para animar y Manolo, el del Bombo, de coordinador. Eso si con máscara y guantes.

sábado, 16 de mayo de 2020

Cerca de las estrellas.

Nostalgia, sentimiento de pena, lejanía por algo o alguien perdido. No me gusta nada la nostalgia, excepto en la versión de Los Pekenikes de Alfonso Sainz (1968), ese grupo originario del Ramiro que solía componer versiones instrumentales, sin letras. 
" El adiós a toda juventud...". Estamos en 2020 ¿tendrá alguien nostalgia de estos tiempos en el futuro?
Hace 100 años, 1920, comienza toda una época, la de los años 20, los locos. El mundo occidental había pasado una guerra llamada Gran Guerra, USA se disparaba, la vieja y civilizada Europa no quería volver a lo que volvió, Art Decó, Paris, Alemania destrozada, la URSS, de la que no se lo que saben los partidario actuales de la revolución marxista, instauraba el paraíso comunista con Lenin al frente en un país de condicionadas  libertades democráticas a raudales o estepa siberiana. La ley Seca no hizo que los americanos dejasen de soplar, pero ha nutrido a Hollywood de grandes películas, la última, la de "Capone" con Tom Hardy es sólo el actor, que a mi me gusta mucho.  En los veinte arte, cine, surrealismo, que también me gusta, al cual hemos contribuido los españoles, compatriotas de talento, no yo. En política no fueron años buenos para España. Hay una fecha en septiembre donde se funda "El Tercio de Extranjeros" al cual me unen lazos fuertes, luego mucho héroe, mucho muerto, África, fin de guerra, dictadura, fracasos y llegan los treinta, de los cuales tanto se habla, tan diferentes a lo de ahora, aunque el cerrazón de las personas persista, sin aprender. En 1969 A. Sainz volvió a poner letra a una canción de Pekenikes, "Cerca de las estrellas",  tiempos de Apolos y astronautas. "Buscaré otro mundo lejos del sol...".
El hombre haría mejor en mirar al cielo y no a su ombligo.

viernes, 15 de mayo de 2020

Lluvia de azucarillos.

No pueden bailar agarrados los que sepan, no lo permite la ordenanza, Madrid sigue en fase cero el día de su santo patrono. Bailar sobre un ladrillo siempre ha sido complicado hoy es imposible con la distancia de seguridad. Mientras los responsables hacen equilibrios en la cuerda floja porque son inútiles e incapaces, de gestionar bien de dimitir. Hay mucho pañuelo blanco, gustaría devolver a los inútiles a corrales.
Madrid, Madrid,...pedazo de la España en que nací..., luego viene lo del requiebro y el chotis...canela fina, armar la tremolina...todo muy castizo, muy chuleta. Algo bueno tiene ese bicho recóndito, la polución ha disminuido, los cielos braman en primavera como en mis correrías de adolescente. Siempre me gustó la parafernalia de las tormentas, en mayo, en Madrid, mucho más, el olor a tierra mojada, los sabores. Dicen que los ruidos y truenos se asociaban a la furia de los dioses del Olimpo, esos griegos con pudor que no tenían el papo de una clase política totalmente desprestigiada. En la adolescencia, aquellos años de Camino y el señor de Vitigudino, llovía en la Isidrada, se suspendían corridas, se mojaban los toreros descalzos, Matías Prats contaba la genealogía de las cuadrillas a gente agolpada ante los escaparates de las tiendas de electrodomésticos, televisión sin colores, para contemplar un muletazo. Hoy el toro de lidia es un tipo incómodo. Precisamente hace 100 años un toro mató a José en Talavera, antes en Madrid no le habían tratado bien en la Feria del Toro. Se fue muy joven, poco le importa a mucha gente hoy, yo lo he oído en casa muchas veces, lo sentían casi como lo sintió Juan Belmonte, huérfano. Siempre he creído que los realmente buenos se van pronto, que los que estamos aquí, aferrados a nuestra fragilidad, buscamos redimirnos. La dignidad de un torero y un político no tienen nada en común.

jueves, 14 de mayo de 2020

Caos, gafes, gravitas.

La teoría del caos es fascinante, o a mi me lo parece. El resultado de algo depende de muchas variables, es difícil de predecir. Aquí reside el meollo de la cuestión porque cualquier problema tiene sus variables, algunos demasiadas. Me fascina porque en ocasiones he trabajado donde reinaba un aparente caos y luego todo encajaba, o eso cría yo. Ya en "Jurassic Park", habla el matemático rockero de ella, asustado ante lo que no sabe o entiende, precavido. Luego un error permite explicar científicamente esa aparición sorprendente de dinosaurios, reproducción natural, cuando genéticamente todos son hembras. Todo el mundo pensaba feliz controlar la situación, cuando por esas cosas de la genética al complementar el ADN se utilizan reptiles hermafroditas y el caos aparece. Hay mucho de caos en esos comités científicos semi desconocidos que juegan con nuestro futuro, los datos tampoco son públicos, desconocemos lo que saben los que toman decisiones, las explicaciones no son ni rigurosas ni entendibles. Hay sensación de caos.
Gravitas era una virtud apreciada en Roma, la del Imperio, la eterna. Junto a otras, se tiene o no se tiene, en una persona con responsabilidad política es fundamental, necesario, infunde confianza, credibilidad, respeto, nosotros vivimos con personalidades en cargos públicos, votados algunos, a dedo muchos, que no son muy de gravitas. Si les preguntases que quiere decir, probablemente te contestarían:
-No señor yo no tengo seguro de casa.
Una vez leí que los españoles somos los más supersticiosos del planeta, pensaba que serían los italianos, nuestros vecinos sufridores de pandemia. Mi padre era muy supersticioso, decía aquello de : "no creo en las meigas pero haberlas haylas". Le pasaba viendo fútbol ,jugando a las cartas, domino o cualquier juego, no le hacía ninguna gracia y tenía pavor por los gafes.Seres superiores ya que estaban en todos los fregaos sin salir dañados. En la coyuntura actual señalaría a más de uno.

miércoles, 13 de mayo de 2020

Listas y tontas.

Se acerca san Isidro. Este año no creo que haya muchas celebraciones, desde luego nada de toros, para los que nos gustan esos animales que salen por la puerta de chiqueros de las Ventas del Espíritu Santo. No habrá toros que entren al ruedo por esas puertas abiertas, de par en par con mimo, los enemigos del toro se congratulan, lo festejan llenos de una sabiduría apabullante. Quizá habrá rosquillas, listas y tontas. Mi madre siempre compraba, creo que eran esas cosas que la llevaban a su niñez, en casa a unos gustaban unas u otras. Yo con esto del #Metoo y las señoras del gobierno tenía miedo, precauciones, dudas, acojonamiento en una palabra, si llamarlas listas y tontas cuando las viese expuestas a la venta pública. Pensé en bautizarlas listos y tontos, ellas o ellos, me hice un lío, todo por una rosquilla, no me consideraba capaz de articular palabra si me interrogasen. Eso si me encontraba en situación legal, a mi hora, en mi fase, mi confinamiento, mi hartez de tanto petardo y petarda, tanta estupidez, necedad, que he ido a comprar rosquillas, con máscara, guantes, precauciones, y temeroso que alguien me dijese que ahora son listas sólo, que eso de llamarles tontas, pedirlas por ese calificativo me podía costar una reprimenda o un azote, una multa. Estaba más achantado que con el covid-19. En mis pensamientos camino de la pastelería me decidí por Mallorca, cerca de casa, otra vez la niñez, que ha vuelto abrir por permitírselo la ordenanza. Se me había ocurrido una coartada, no fuese a ser que la señora Montero viniese de Galapagar, sin José Tomás, o un Vitorino amaestrado, con otras señoras asistentes a la manifestación del 8 de marzo. Me la imaginaba en la cola diciéndome: "tú, ciudadano acojonado, no te has enterado todavía, a partir de ahora las rosquillas de Isidro, lo de santo es discutible, se llaman listas y tontos. Así no funciona este país"
Atolondrado, pedí un tortel de Mallorca que es lo mío. Lo siento mamá, tienes un hijo que es un cobarde.

martes, 12 de mayo de 2020

¿Existen los milagros?

He tenido una pesadilla, un tanto surrealista por el personaje implicado, atribuyo el hecho a la digestión de la tortilla, al confinamiento, a la escasez del Rioja en mi copa. No recuerdo todo, algunas cosas con claridad, no quiero dar falsas apreciaciones. Me volví a encontrar con don Luis Sánchez Polack, ídolo de niñez, infancia, madurez nunca alcanzada. Venía del cielo con mascarilla. Quería hablar del gobierno sin que estuviese Coll presente, cuyo paradero desconozco. En una breve síntesis me puso al día. En el cielo se está bien, hay buena gente, mucho santo varón y buena mujer, hay mascarillas, se alegran de que vuelva la Liga y al parecer nunca sospecharía de qué equipo era forofo san Pedro. En calidad de señoría en "el debate sobre el estado de la nación" se consideraba fictíciamente capacitado. Se expresó con preguntas. 
-Dime mozalbete: ¿Quién viene siendo el presidente del gobierno, el vice, los ministros, la oposición? ¿Qienes son los políticos? ¿Qué experiencia tienen? ¿Quién les enseña aunque lleven años como Pachi López?
-Arquímedes está indignado, aunque en sus tiempos tampoco nadie se sabía el principio (textual de don Luis) .
Continuó: 
-¿Dónde han aprendido unos y otros? Mira sus caras, palabras, ideas, aptitudes, reacciones. Las ruedas de prensa no las ve nadie, por eso quieren que empiece la Liga.
Me quedé sobrecogido, en un sin dormir. Le pregunté si podría haber un milagro.
-Digamé ¿Usted qué haría don Luis?  
Don Luis finalizó:
-¿Qué día es hoy mequetrefe?
Hoy, trece de mayo, "en cova de Iria bajó de los cielos la Vírgen María". Recordé mi colegio de niño, las ventanas abiertas, la primavera entrando en Madrid, el olor a flores frescas, siempre cantábamos durante todo el mes de mayo. El rostro de la imagen de la Vírgen sonreía como siempre. Me volví a dormir.

lunes, 11 de mayo de 2020

Por las calles de Madrid

Boccherini, vivió un tiempo en Madrid, murió en Lavapiés, no de coronavirus, a mi me encanta su música, su composición "paseo nocturno por las calles de Madrid" me sube la moral, vuelvo sin querer a ese año de 1805 cuando falleció, en Lepanto la victoria y la muerte en Trafalgar, Master & Commander. El otro día en un paseo por mi barrio, escuchaba al quinteto en mis cascos de fabricación nacional. Mi barrio, donde las calles cogieron los nombres que otorgaba mi santa madre, o se inventan ahora otros, confundido me tienen con la memoria. Embelesado por Boccherini no me daba cuenta que el tiempo volaba, me metí, sin querer (o queriendo, nunca se sabe) en otra franja horaria de la fase. Los paseantes subían la media de edad,  muchos eran parejas de años aguantándose, ellas en mejor estado. Ya se veía que las peluquerías habían abierto, las señoras lucían impecables, el vice Iglesias debe estar encantado, las ortodoncias desconozco si pueden abrir para que le metan mano. Los ancianos, esa edad que ya no se donde empieza, aunque hay viejos prematuros, entusiastas abuelitos, se iban configurando alrededor del deterioro, el tiempo que no perdona, exponían dignidad. Hacían cola en las pastelerías, se apoyaban el uno en la otra, un bastón cumplía su función original, me imagino sus pensamientos. Entonces vi a un hombre,75, 80, 85 años (?), sentado en un banco que creo está rigurosamente prohibido. Se había quitado la mascarilla, el muy osado, hacía calor, picaba, vamos un coñazo, las gafas se le empañaban porque no había hecho el cursillo de evitar empañarse las gafas con mascarillas o no había prestado atención. Se encendió un cigarrillo con estilo, dedicación, dió una calada profesional, la mascarilla graciosamente ladeada. De pronto me sonrió. Yo oía a Boccherini, pensaba en aquel nefasto octubre de 1805, en aquellos que salían de Cádiz, quizá sus familiares les siguieron hasta perderse en el horizonte, como aquel entrañable humano fumando sabían a donde iban.