Pueda que sea cierto aquello del control, o perdida de libertades, en el sentido que vivimos en una sociedad donde la tecnología, su dependencia, hace que estemos cada vez más controlados. Puede que con buenas intenciones nos controlen cada vez más, que nada tiene que temer el que nada tiene que ocultar a la ley. Por eso en medio del debate, a lo mejor mi idea es un tanto absurda e innecesaria. Ya que obligaría a escribir al ciudadano.
Llega el retiro, antes o después, se haya currado o no. No se está en activo¿Cómo es la situación en 2026 de un jubilado, en España? ¿Cómo era cuando ese jubilado tenía 20 años allá por 1980?. Hablemos de un jubilado que no tiene demasiados achaques, que está bien de cabeza (no hay milagros, el que nunca estuvo tampoco puede renacer). El jubilado en cuestión piensa que ya ha cumplido que se merece un descanso ¿Qué hace? En España viaja, toma el sol, cuida nietos si los hay, ayuda a la familia, pasea, juega al mus, petanca. Hay actividades en parques, bancos, mi padre salía, soltaba sus discursos, volvía. a casa. Lo llamaba el Paseo de los Melancólicos. No si si eran amigos los de su círculo entonces, creo que sólo conocidos. Imponía su personalidad. Lo cierto es que el jubilado en general está a la espera que llegue su momento, lógico. Pierde facultades cada día.
No sé si es buena idea escribir una carta a Bolaños, el seminarista (con todo mi respeto a las vocaciones), para que sea obligatorio para los españoles escribir sobre su propia vida, con Marlaska supervisando que se escriba con honradez.
El Estado ordenará. Ya no tiene remedio no hay vuelta atrás. Ponte a escribir lo que has hecho, porqué, cuándo, cómo, critica tus actos sin acritud, no busques disculpas, no ocultes errores, nada de inmortalidades o victimismos, probablemente hiciste lo que pudiste, no es tan fácil vivir. No entendiste, volviste a equivocarte, te descuidaste.
Vamos como mi Madrid últimamente.




