Quizá para el mundo la mayor evidencia que Ceuta es lo que es resulta del hecho que los de Marruecos llegan no nos vamos nosotros. Duele Ceuta hay que seguir. Tomarse un descanso como decía Don Luis junto a Coll, hoy no hablaremos de Ceuta, además no me gusta un pelo la situación. Tampoco hablar de Sánchez, Rz y ese grupo que ahí siguen. En las fotos salen con muy mala pinta, fotos enemigas naturalmente. Lo peor es que son temas que nos pueden dar muchos problemas en el futuro, ya lo hacen. Se acabarán las vacaciones, llegará septiembre.
Aquí me he venido con lo puesto, literal. no he hecho una buena elección de vestuario para el espacio de equipaje disponible.Por supuesto viajo con el PC que me permite estos desahogos de escribano aficionado. Nada de hablar de clima o esas cosas socorridas, ni de bellezas naturales, nada sobre el supuesto paraiso de Byron Bay.
No quiero hablar del Madrid todavía, demasiado trascendente, lo hago si me preguntan. los futboleros que ven la prensa el As o Marca o los ingleses que son igual de petardos, estilo inglés. Espero a ver a Mou cara a cara. No oigo la radio ni veo la tv ¿Qué me queda? ¿Los recuerdos de los que nadie se acuerda?
No se si me creerán pero a mediados de los sesenta , adolescente con pocos granos, que pensaba ante el espejo eran muchos, volvía en septiembre después de más de dos meses en aquella isla desconocida llamada Ibiza. Me preguntaban donde había estado, repetía: ¿Te acuerdas de la geografía en el cole? Pues Mallorca, Menorca ,...la siguiente. Nadie se acordaba creo era culpa de Franco el cual tenía la culpa de todo. Ibiza era un paraíso a pesar de los ibicencos que iban a los suyo y los hippies a cambiar el mundo. Esos recuerdos entre arenas australes y un hijo que tengo hoy andando por Goa me han llevado a Javier, siempre interesante. Personaje que me atrajo desde el descubrimiento de ese equipo del XVI, como íñigo, Fabro, Laínez, Salmerón, Bobadilla y Simao Ródríguez que parece que jugó en el Benfica, una alineación espectacular. Javier nunca se rendía, nunca se rindió, si no hay botes iré a nado, dijo. Mucho más lejos que Ceuta.







