Quizá la verdad incomoda. Y la justicia, siempre me agarro a la justicia, la coletilla me viene de un cura del cole, hay que intentar ser justo siempre. No es sencillo, también puedes equivocarte. ¿Qué es ser justo? No me refiero a los juicios, a la aplicación de la Ley, al sistema, me refiero también cuando opino sobre hechos y hombres. Creo que hay que ser justo, intentarlo al menos, ser auténtico. En los toros es esencial. En los toros donde tantos factores influyen, entre otros depende de los toros, plaza y torero en cuestión. Además el toro es peligroso, el torero se juega su físico, debe ser auténtico. Lo auténtico no es cómodo. Si eres figura si quieres serlo tienes que arriesgar ser auténtico, el llamado respetable se da cuenta, exige, al menos en Madrid. No sólo en Las Ventas del Espíritu Santo , feria de otoño, sino en todo el proceso. Y es cansado no ser cómodo. El cómodo gusto mucho en el poder, soluciona de todo sin solucionar nada. La colettilla de "es un tipo incómodo", no vende.
España es cómoda, tiene muchas facetas, cosas buenas para la vida, virtudes, defectos, de sus ciudadanos pero no es, quizá nunca lo ha sido en siglos, un país consecuente. No puede ser que valga todo. Te pasa con tu país te pasa con tu familia. Puedes intentar educar a todos tus hijos igual pero luego cada uno sale conforme a su personalidad, denarios, cualidades, defectos. Puede tener, debe tener criterio propio, pero puede que se pase, entonces hay que intervenir.
"Todo el mundo quiere resultados, la mayoría no pone los medios para conseguirlos" esta frase es del inspector Callahan, ficticio personaje de un guión cinematográfico, tipo incómodo. No se llevaría bien ni con Sánchez ni con la banda. Harry, un tipo duro de verdad, tiene su sensibilidad.
El nada cándido cómodo Pumpido, en ese puesto que ocupa, es más peligroso que Lamine de rival. Lo digo como una comparación de moda para dar la impresión que me mantengo equilibrado.









