Recuerdo la primera vez que vi los impresionistas en el Jeu du Pomme, ese museo que me encantaba por su calidad exquisita, su tamaño diminuto comparado con el imponente magnífico monstruo del Louvre, todo allí en las Tullerías, chic como Paris; los museos agotan y aquel dejaba un regusto de volver. Pasó el tiempo y dejó de albergar esa colección. El museo del Quai d'Orsay es excelente, lleno de arte, enorme, como la mayoría de los grandes museos del mundo que acaban con el turista accidental o no, a los hijos del turista, a cualquiera que se adentre por sus salas. A mi me gustan muchos de sus cuadros, también "El orígen del mundo" de Courbet que siempre provocó escándalo, incluso en la sociedad francesa, que comparados sus baremos con los de la española simulan elevadas cotas. Hoy, o ayer, no han permitido pasar a una jóven por un escote demasiado pronunciado, al parecer fue una señorita o señora de seguridad, la que tomó la controvertida decisión antes de que pudiese mostrar su entrada, aquello era un escándalo que diría Rafa-él. He visto la foto de la afectada y bueno tiene un canalillo que diría un amigo mío, exuberante, pero todos hemos visto cosas que nos han distraído más en nuestra breve existencia, no exenta de oportunidades. Reconozco que el dicho de las carretas y lo otro del #Metoo debe considerarse un factor, pero tal como vivimos hoy en día rodeados de imágenes resulta difícil sorprenderse. Nadie menciona la mascarilla, quizá se deberían exigir mascarillas en el escote, seguro que nuestro gobierno (de coalición) trabaja en ello.
jueves, 10 de septiembre de 2020
Un atuendo decente.
miércoles, 9 de septiembre de 2020
La cocina.
Dicen los sajones :"no te mees en mis piernas mientras me cuentas que llueve", o algo similar; dice Torra que los catalanes no se contagiarán en la Diada por su carácter, todos tenemos frases afortunadas, al presidente del gobierno de ...coalición, le conmueve el suicido de un terrorista condenado, a mi me preocupa más la independencia de los jueces que los dichos. La oposición busca desgastar al gobierno...., para poder gobernar, es casi un axioma democrático no inventado por los clásicos griegos, se comprueba en las elecciones USA, se verifica en España. Al mismo tiempo, el gobierno, en España, que te aclaran es de coalición, por si no nos hemos enterado, o por el invento para que funcione de repetirlo, si puede desgasta a sus rivales. En esa coyuntura se van a producir noticias, ya se han producido, que van a suponer un desgaste enorme para el PP con varios de sus anteriores ministros en el candelero y supongo que el objetivo final es el anterior presidente del gobierno. No se hasta donde llegaran la revelaciones, pruebas,interrogatorios, audios, lo que cuente Villarejo, el número dos de Interior u otros, mezclado todo en la cocktelera con las intenciones de los acusados en echar balones fuera e intentar disminuir el posible castigo de sus culpas; va a traer cola, saldrá mucha información de muchos años que sólo el coronavirus apacigua. No hay que ser tan ingenuo para pensar que es una sorpresa, ya todo se vislumbraba con el "aguanta Luis" y la gran pregunta sobre lo que un secretario general sabe de lo que se cuece en la cocina de su casa. La cuestión es que debe hacer un partido que pretende romper con todo eso, regenerarse, ser alternativa fiable.
martes, 8 de septiembre de 2020
401 golpes.
¿Ahora es cuando me doy cuenta que los titulares son sólo eso titulares? No me refiero a los de mi equipo que a este paso serán casi los mismos, me refiero a los de las noticias buscando llamar la atención, quedándose en eso. Aunque parezca mentira toda ha comenzado con Jane Fonda (82 años), muy del gusto femenino, y su frase revolución de mujeres maduras "Sin tinte, sin cirugía sin ropa nueva y sin amantes". Esta bien, correcto, sobre todo sin amantes a esa edad, qué hermoso optimismo. Es una actriz, activista, que saca a la venta su nuevo libro contra el cambio climático, que siempre le he alabado su búsqueda de algo, y como lo vende. No lo voy a comprar, si ha necesitado llegar a esa respetuosa edad para constatar que la peluquería, las clínicas de retoques, los vestidos caros o los amantes que no sabe uno como funcionan, no son ni solución ni panacea, pues bien por ella, porque nunca es tarde. Nos va a descubrir el cambio climático. Rápido me he olvidado de la vendedora, aunque me he acordado de Roger Vadim porque menciona que ha hecho las paces con su hija, de ahí he pasado a Bardot que me gustaba mucho más y he acabado recordando a Truffaut, con su 400 golpes, que si que me gustaba como a Aute. La película es magnífica, triste, Paris a final de los cincuenta, oscuro, sucio, hermoso, Francia recuperando, a vida de un chaval que empieza mal con su padre que no lo es, su madre muy joven que quería abortar, su abuela que le salva, le cuida, robos, reformatorios, huida. Muchos más ingredientes que las facilidades de la hija de Henri Fonda para encontrarse. No hay que perder la esperanza, Antoine Doinel al final llega a la mar, mira a la cámara, aparece la palabra FIN.
lunes, 7 de septiembre de 2020
Caviar para todos.
Confinar o no confinar, sale un hombre joven con una calavera en la mano, pensativo, ensimismado con su cosas, hay unos molinos de viento al fondo, un queso manchego, una caña de las de antes que ahora son cortos ¿es esa la cuestión Sr. Sánchez? No esa no es la cuestión, sólo una posibilidad que se convierte en la solución menos deseable cuando se corre peligro de saturación; los dos grandes riesgos que corren los políticos que ostentan el poder (también la responsabilidad) son el precio económico a pagar y el precio político, que les impida continuar en el sillón por más tiempo. Como diría WSC, cuando le habían largado a la dolce vita después de sangre, sudor y lágrimas, "nunca en la historia del género humano español tantos pudieron confiar tan poco en unos cuantos", lo dijo pintando en la Costa Azul, con un coñac en una mano y una paleta en la otra. Realmente eso de la confianza es un factor porque ¿en quién se puede confiar? Los españoles, que vamos de listillos, verlas venir, resulta que, al menos políticamente, nos la han metido, meten doblada más a menudo de lo previsible. ¿Será que nos importa un comino?, pero entonces ¿qué nos importa? Quizá somos como esas concursantes de miss mundo o universo que siempre respondían que lo más importante era la paz en el mundo, cuando los ideólogos de la URSS se descojonaban de risa con su vodka, nunca acabada la marca en off, y su matroska de carne y hueso (no apto para #Metoo).
domingo, 6 de septiembre de 2020
Velador y el sargento York.
Toros ha habido muchos, menos que humanos y humanas, les ponen nombres, cuidan, miman, para al final morir en una plaza, uno de cada diez, o en manos del matarife, dentro de poco morirán de viejos en las dehesas sin poder contar historias de gloria como nuestros abuelos, se lo agradeceremos a esa gente tan comprensiva, humanitaria, bondadosa que lucha contra el maltrato animal, que saben de todo, de toros más que nadie. Cuentan que hubo un toro llamado Velador, resultó insólita la crianza de ese animal, indultado en Las Ventas del Espíritu Santo ( el único) en 1982; su madre, vaca
primeriza en el parto, repudió amamantarlo, hubo que recurrir
a darle con biberón la leche de una vaca lechera. Eso generó una
proximidad sentimental entre los criadores y el animal, que, por tan
estrecho lazo, se comportaba como manso, y ante ese comportamiento, nunca se pensó
en lidiarlo, no era de los Mansos del Jarama de Don Mendo. Pero se produjo la baja por herida de cornada en el toro
enviado a la corrida concurso, y, aunque con muchas reservas, no hubo
otra solución que enviar como sustituto a Velador.
Naturalmente, el hecho de un toro que convive mansamente con sus
criadores, pero luego tiene una conducta sorprendentemente muy brava en
el ruedo, introduce en la realidad el gen de la bravura por encima de
los hábitos vitales. Esa corrida de Madrid se alargó cuatro horas, porque tardaron dos en llevarlo a corrales para curarlo, ni Fermín ni sus mansos ni el perro que se jugó el tipo, pequeñito, peleón, podían convencer a Velador, a todo envestía con casta, clase. Por una película de Howard Hawks de similar tema (si se me entiende correctamente) le dieron un Oscar a Cooper, otro de montaje y muchas nominaciones.
sábado, 5 de septiembre de 2020
Las Tiesas de Santa María en medio de la piel de toro.
Algún hombre sabio ha relacionado a España, con el toro. No hablo del vecino de Galapagar, chalets con el chorrito que diría don Pepe Isbert; no me preocupan las casas ajenas de la sierra de Madrid, que me gusta mucho como paraje sin mencionar el tema urbanístico, me preocupa más donde van a vivir los Victorinos en Cáceres, las Tiesas de Santa María, que no se nos acaben. Según cuentas sus dueños como en un poema en prosa: "En esta explotación pastan todos los machos de la ganadería, excepto los
reproductores. En el momento del destete se trasladan en camión desde
Monteviejo y permanecen en este hábitat hasta que son embarcados con
destino a las distintas plazas de España y Francia. Los más
privilegiados, los que son aprobados en el tentadero para sementales,
son trasladados de nuevo a la explotación donde nacieron, a Monteviejo. Hasta el año 1.999 todos estos traslados se realizaban a caballo. Las
reses atravesaban por su pie los campos extremeños, siguiendo el paso de
sus madres en duras jornadas entre encinares y monte bajo, teniendo que
cruzar a nado la cuenca del Arrago y sobre todo la del Alagón,
muchísimo más caudaloso. Lo más temible para los jinetes, más que el
calor y en ocasiones la lluvia o el frío. eran los espesos jarales en
los que raro era el año que no extraviábamos un animal. Otra dificultad
añadida ha sido la supresión paulatina de cañadas, caminos y veredas,
invadidos por la civilización con cercas, carreteras y viviendas". Un hermosa historia, sin embargo tampoco voy de toros bravos, de los cuales nadie se preocupa excepto la gran aireada preocupación que no mueran en la lidia. Recurro a una frase leída: " El edificio que la desgracia ha destruido, la Providencia puede volver a reconstruir". No deja de ser una idea con detalle importante en la letra mayúscula, un pensamiento de un libro famoso, francés para más señas, siglo XIX, de un personaje, católico, creyente sincero, honrado, de muy honesto proceder, muy bien apreciado por sus subordinados ( ahí donde se ve la verdadera cuña) que se lo dice a su hijo, heredero, cuando vienen mal dadas. Imaginemos que el edificio es el mundo de los toros o España, esa España vilipendiada por unos y otros (incluyo el femenino) sin ningún aprecio por su Historia, logros, fracasos, desgracias o golpes de fortuna, sin aprecio por los sacrificios de muchos, las gestas de unos cuantos, el día a día de los desconocidos. Esa España a la cual la desgracia la va destruyendo como en otros momentos nuestros, esa desgracia no viene sola, está alimentada por humanos, propios españoles, que en el mejor de los casos no saben lo que hacen.
viernes, 4 de septiembre de 2020
Much ado about nothing versión catalana.
Los de verano azul erraron, Messi se queda con su burofax al hombro, su petición reiterada de me quiero ir. Much ado about nothing, ya lo saben, es una obra del bardo inglés que la traducen al castellano por "Mucho ruido y pocas nueces", una comedia de enredo donde se ponen a darle vueltas a nada substancial, rumores, cotilleos. La acción transcurre en esa península, hoy Italia, que atraía tanto a Shakespeare sin saber si la visitó a ciencia cierta, como muchas de sus cosas es inmortal. A mi un amor, menos shakesperiano o menos romántico, me puso en coyuntura harto complicada, tuve que confesar que lo nuestro no era como lo de Enrique Ponce en esas fotos llenas de pasión desenfrenada, debíamos cortar. Ella me contestó que cortar pero por lo sano mirándome con ojos amenazantes a ese lugar que los toreros llevan tan desprotegido. Cuando me acojoné, ella tomó la iniciativa, me propuso quedarme el verano a su vera, pagarme las copas. Me comporté como un cobarde, vigilado en un club, única discoteca de aquella Ibiza de lunas, playas desiertas, aguas tranquilas, guiris con sandalias de murciano y trajes de Armani, hippies de verdad, catalanes que iban desde Serrat en su Bugatti a mucho catalino imitación, me rendí ante las pesetas, juré como Scarlett O'Hara que nunca volvería a pagar copas. Una noche toledana, me cogió infraganti en un renuncio, la noche era larga, los días calurosos, el verano eterno. En aquella discoteca única le dije a Tomeu el insigne de la barra:- "Hoy pago yo. Jamás iría a juicio contra el club de mi vida". Claro que probablemente estaba borracho.
jueves, 3 de septiembre de 2020
Cimarrón.
El cine es el cine, los sueños sueños son según nuestro clásico. Sin embargo una peli, como tantas veces, puede servirme para hacer filosofía comparativa barata entre el vicepresidente demonio rojo (ver chiste el del moño rojo gangososo tailandés) y Glenn Ford. Claro que buscar paralelismos entre el hombre que abofeteó a Gilda, seguramente sentenciado por el #Metoo con efectos retroactivos, con este del moño rojo que nos aclara continuamente, sagazmente, amablemente que hay dos sexos, es tarea harto inútil. El demonio rojo es muy didáctico, dirigido al pueblo no tan sabio, aunque las frases, las conversaciones, mítines, entrevistas, se hagan interesantemente largas, repetitivas, llenas de contenido sexual aclarado. El personaje de Ford en el western Cimarron se llama Yancey, un hombre de espíritu libre, abogado, pionero, ganadero, ranchero, pistolero, editor de periódico, que renuncia a ser rico, ser gobernador, como el del moño rojo incorruptible, no quiere el petróleo de Oklahoma; su hijo sigue su ejemplo, se casa con una guapa india, native american con perdón, tiene que huir también, al final Sabra su emprendedora mujer construye un imperio honestamente. El pobre Yancey no tiene ni chalet en Galapagar, aparece a los diez años cuando se declara WWI con una carta, pidiendo perdón por haberla amado, al año posterior telegrama del Departamento de Defensa comunicando su muerte en combate. A Yancey le erigen la estatua del pionero en Oklahoma. Hijo mío, mira asi sucede lo mismo con el moño rojo en Galapagar. Yo me quedo con doña Rogelia o la Vieja del visillo, ficticias, televisivas, más auténticas. Otro Cimarron en 1931 ganó mejor película y otros Oscars, el tema da para mucho.
miércoles, 2 de septiembre de 2020
De cajón de madera de pino y moño.
En Psyco la célebre película de Hitch, sir Alfred para los sirvientes, te asustabas al aparecer una señora con moño que no estaba difunta, cuchillo enorme en mano, que en realidad era su hijo asesino disfrazado, todo esto era una novela convertida en guión para que el mago del suspense filmase con su maestría habitual, yo me asusté la primera vez, daba miedo la del moño , el gran Tony Perkins, sin ortodoncia necesaria porque venía de Hollywood ortodonciado. Hoy he visto a otro señor con moño que me ha asustado, no sólo por la dentadura, sonrisa; como aficionado al cien he visto a un actor regular que ha planeado su intervención en una entrevista de televisión, creo que incluso lo ha ensayado exhaustivamente con sus colaboradores, repitiendo sus mantras de audiencias necesitadas y lo de un cajón de madera de pino, desconozco si es aquel en el cual todos acabamos. Una actuación de progreso, sin Janet Leigh, coalición, de dinero que se pude gastar, hay que gastar más, subir impuestos en la compra de yates, aunque no se disponga de él todo como el cajón de madera de pino, obvio. El director de la intervención, durante el ensayo sin público, ha sugeridodo al del moño rojo que debe mostrar sus brillantes ideas comunistas, tiene que dar la sensación de calma, respeto de todo sin respetar, equilibrio sin cuerda, sensatez de republicano equilibrado que no fue recibido en audiencia, capacidad de diálogo con cualquiera por el bien de todos, presagio de una república que llegará más temprano que tarde para construir un país más justo que resuelve sus problemas territoriales, como un cajón de madera de pino. Al final la entrevistadora ha declarado que es un honor tenerlo allí. Me he metido en mi caja de pino como un Drácula de Despeñaperros, barato, para salir sólo por la noche.
martes, 1 de septiembre de 2020
Casa de América. Patrimonio nacional.
Ya ha empezado el cole, al menos en algunos lugares de nuestra geografía, normalmente el primer día es un día de alegría para casi todos, en estas circunstancias es una incógnita; el personal se ha tomado sus vacaciones los turistas se han quedado en casa o cambiado de veraneo, el que puede vuelve a trabajar. No estamos mejor que hace seis meses. Simultáneamente en la Casa de América , no es 1981,se aparece el espíritu del marqués de Leguineche, Luis José, Segundo, Goyo, la condesa, sin saber el papel que juega cada uno sin notario, allí está el presidente elegido para asignar papeles. Don Luis G. Berlanga no tiene ni que decir acción. Se celebra un encuentro, mitín o declaración de intenciones, o sea un acto político, con una mezcla heterogénea de unas y otros, cien personas por aquello del corona. Asiste el gobierno de coalición, socialistas con comunistas apoyados por independentistas, patronal, sindicatos, los presidentes, CEOs, de las empresas más relevantes del IBEX-35, la cultura, un pianista, un escritor , una boticaria divulgadora, alguien más que no reconozco por la máscara obligatoria. El mensaje, sin detalles, es que todos deben arrimar el hombro, lo cierto es que decir que hay que trabajar unidos en un país es una obviedad, no hace falta reunirse, pero claro es política y no está el horno para bollos. En este caso hay que aprobar unos presupuestos que llevan ciclos prorrogados, hay que utilizar un dinero/préstamo/rescate de la Unión Europea bajo unas condiciones, existe un déficit público cada vez más preocupante. Menudo panorama para aquellos que se han dedicado a negar a todos los que allí estaban hoy, o gobernando España o aquellos otros que han repetido hasta la saciedad que nunca pactarían, en estos dos grupos están incluidos casi todos. Lo malo es que no es cine, o si lo es, parece de baja calidad.
